La palabra apache está íntimamente ligada a la cultura indígena e histórica del noroeste de México. Resistencia, estrategia y profundo conocimiento del desierto eran características que definían a los grupos que recibieron este nombre por parte de los españoles y que, a la larga, nos legaron un término que mantiene una presencia cultural y familiar fuerte en estados como Sonora.
Esa misma profundidad cultural es lo que motivó a la sonorense Fernanda Navarro y al cocinero Sano Hussong a consolidar su proyecto gastronómico y nombrarlo Salón Apache, un espacio gastronómico que parte de la cantina mexicana tradicional —como epicentro social, cotidiano—, reinterpretada desde una mirada actual y, sobre todo, consciente de su territorio norteño, frente al desierto.
“El proyecto no busca replicar una cantina del pasado ni construir una versión nostálgica de ella, sino entender su esencia: un lugar de encuentro, de conversación larga, de barra como punto de equilibrio entre quien sirve y quien llega”, cuenta Fernanda.
Barra, cocina y ambiente: esta trilogía es el pilar del concepto, comenzando por su selección líquida, compuesta exclusivamente por destilados blancos hechos en México, elegidos por su proceso y origen, no por marca ni volumen.
La curaduría prioriza métodos, territorio y comunidades productoras, entendiendo el acto de beber como algo más cercano a la atención que al exceso. Así que, teniendo a Sonora como el centro de su inspiración, los bacanoras no pueden faltar, a los que sumaron tequila, mezcal, ginebra, ron, charanda, vodka, grappa, whisky, vermut y vino de la Baja elaborados enteramente en México por grandes amigos con procesos diferenciados.
La sugerencia es explorar estos destilados que son la columna vertebral de su carta de bebidas, complementada por la creación de varios tragos, como el Agua de Rancho, un suero con piquete de bacanora; el Casi Negroni hecho con un ron de la sierra de Oaxaca, o la Margarita Original con tequila artesanal de los Altos de Jalisco, y que a la vez es un homenaje a la familia de Sano, fundadora de la imperdible Cantina Hussong’s (abierta el 14 de junio de 1892) en Ensenada, Baja California, donde es famoso este coctel.
Salón Apache, en Hermosillo, reúne algunos de los sabores más emblemáticos del noroeste de México en un ambiente de cantina, reinterpretada desde una mirada actual. Crédito: Cortesía Salón Apache.
Hablando de comida, esta se construye desde la cocina regional sonorense, con una mirada contemporánea, pero anclada al territorio; por ello, el menú trabaja únicamente con productores locales, respetando temporalidades, prácticas y oficios. Filosofía de trabajo que el chef Sano ha perseguido desde hace muchos años en sus otros proyectos ubicados en Ensenada, su tierra natal. En aquel puerto tiene el restaurante Humo y Sal, con múltiples reconocimientos, resaltando el Bib Gourmand que otorga la Guía Michelin y lo avala como un gran sitio relación calidad-precio.
Sonora es conocida por sus carnes de primera. Esta reputación se confirma en Salón Apache, donde los cortes conviven con antojos botaneros y tragos 100% hechos en México. Crédito: Cortesía Salón Apache.
Todo ese expertise vuelve a florecer en Hermosillo de la mano de Fernanda, creando una propuesta con alma sonorense, donde aparecen antojos botaneros como la cecina de Obregón con salsa y limón; el ate de membrillo del pueblo de Imuris y queso cocido de rancho de Suaqui Grande; el tuétano de res asado al carbón; el tradicional caldo gallina pinta, la carne de cerdo con chile o el rib eye a las brasas con frijoles puercos, y siempre tortillas de harina recién hechas en la mesa.
Su influencia y relación con los pescadores y productores de la Baja y Sonora se siente en su menú de temporada de conchas y pescados, haciendo posible que Salón Apache una semana tenga ostiones y almejas chocolatas recién llegadas, y días después veas frescos callos de hacha o jurel para hacer tiraditos.
En Salón Apache, la frescura del mar de Sonora y la Baja se transforma en tiraditos y otras delicias, acompañados de ritmos sabrosones y una barra que se enfoca en la calidad y no en el exceso. Crédito: Cortesía Salón Apache.
Finalmente, la música forma parte del lenguaje del espacio, por ello puede sonar desde una cumbia, salsa, danzón, cha cha chá, norteño o country, pues todos esos sonidos conviven como expresiones culturales que dialogan con el norte de México y con la idea de cantina que esta pareja ha puesto en la escena hermosillense.
Salón Apache se ubica en Avenida Veracruz 72, colonia Cinco de Mayo, justo a un costado del Parque La Ruina. Es una gran opción si viajas a Hermosillo en fin de semana, pues abre de jueves a domingo, de 13:00 a 24:00 horas.